INTERPRETACIÓN CLÍNICA DEL HEMOGRAMA
INTERPRETACIÓN CLÍNICA DEL HEMOGRAMA
El hemograma es uno de los exámenes de laboratorio solicitado
con mayor frecuencia y forma parte del estudio básico requerido
para orientación diagnóstica y evaluación de los pacientes.
La vigencia de este examen se ha mantenido desde la introducción
de los clásicos índices eritrocitarios descritos por
Wintrobe en los años 30, evolucionando con la automatización
de los recuentos celulares desarrollada por Coulter en
los años 50 y la incorporación de nuevos parámetros como
amplitud de distribución eritrocitaria (ADE/RDW) y plaquetaria
(ADP/PDW) entregados actualmente por autoanalizadores
de última generación.
Los laboratorios de hematología establecen flujogramas o
protocolos de validación automática de resultados y de revisión
microscópica del frotis de sangre, complementando el uso
de equipos de tecnología avanzada, que aportan velocidad de
proceso y exactitud en los recuentos celulares, con la tradicional
observación microscópica que permite al especialista en hematología
reconocer alteraciones morfológicas finas, de relevancia
diagnóstica, que no son detectadas por los autoanalizadores.
El objetivo de este artículo es entregar al médico, un enfoque
sencillo y práctico para la interpretación del hemograma, recordando
algunos conceptos básicos y destacando el aporte de los
nuevos índices.

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